viernes, agosto 19, 2011

EL SECUESTRO DE MADELEINE MCCANN: PERCEPCIÓN Y ATENCIÓN

Ayer recibí una comunicación donde me indicaban "las contradicciones" entre los testimonios de Gerry McCann, Jez Wilkins y Jane Tanner. "¡Evidentemente ellos mienten!", concluía el mensaje. Se refería a la cuestión de que Jane había pasado muy cerca de Gerry y Jez, que conversaban en la acera, justo antes de observar un hombre con una criatura en brazos, que podrían haber sido Madeleine McCann y su secuestrador. Ni Jez ni Gerry testimoniaron haber visto a Jane en tales circunstancias  (ver La Hora Clave).

Estas críticas a los dichos de los testigos están basadas en considerar al ser humano como una cámara y un reproductor de video, que registraría cada detalle de lo que sucede en su entorno, para reproducirlo luego con total fidelidad. Nada más lejos de la realidad. La memoria de lo percibido depende en gran medida de la atención prestada en el momento del suceso. Y la atención hacia algún suceso depende de la significación que el mismo tenga para el que lo percibe.

En el momento que Jane pasa cerca de ellos, tanto Gerry como Jez estaban concentrados en una conversación animada, a la que le prestaban toda su atención. Y, por supuesto, no tenían la menor idea de lo importante que sería, a posteriori, la observación de Jane de un hombre con una criatura en brazos. Así puede explicarse, sin recurrir a la remanida exclamación "¡Ellos mienten!", porqué Jez y Gerry no recuerdan haber visto ni a Jane ni al hombre: toda su atención estaba puesta en la conversación.

El siguiente video ilustrará lo que digo. Se trata de contar cuántos pases de balón hace el equipo blanco.




¿Cuántos pases dieron? ¿Han visto a la persona disfrazada de oso? La mayoría de la gente no ve al "oso" cuando su atención está puesta en contar los pases. Como concluye el video: es muy fácil no ver algo que no estás buscando. 


Debajo otra versión de la prueba.