Luis Ruiz Noguez (foto) nació en la ciudad de México el 29 de abril de 1957. Es ingeniero químico por la Universidad Nacional Autónoma de México, y posee una maestría en estadística aplicada por el Instituto de Investigación en Matemáticas Aplicadas y Sistemas (UNAM). Cumplimentó su servicio social y su tesis de maestría en el Instituto de Geofísica (UNAM). Ha sido profesor en la Facultad de Química, el IIMAS y el Instituto Satélite. Su especialidad es la corrosión. Es miembro de la National Association of Corrosion Engineers (NACE) y del Steel Structure Painting Council (SSPC). En la actualidad se desmpeña en la empresa Comex, primera compañía de Iberoamérica y octava en el ranking mundial en pinturas y recubrimientos.
Luis ha colaborado en diversas revistas, entre ellas Signore, Vogue, Varón México, Revista de Geografía Universal, Esto me interesa, Duda, Contactos Extraterrestres, Matemágica y Contacto ovni. Miembro corresponsal de las publicaciones Cuadernos de Ufología, UFO Press, Enigmas P.R. y La Nave de los Locos, ha sido editor del Boletín Ovnis CIIFOP y de la revista Perspectivas Ufológicas. En revistas electrónicas ha coeditado Perspectivas y actualmente edita Marcianitos Verdes, uno de los mejores blogs -¡y en español!- sobre las falsas ciencias tales como la ufología, la parapsicología, la criptozoología y muchas otras más.Miembro de la Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica (SOMIE), es autor de cinco libros: "Autopsia extraterrestre, un mito dentro del mito", "Ovnis estrellados en México", "100 fotos de extraterrestres", "El piloto perseguido por un ovni" y "Reporte Roswell", este último una traducción de la investigación de la Fuerza Aérea de estados Unidos (USAF) sobre la supuesta caída de una nave extraterrestre. Está a punto de ver la luz su obra sobre el tema específico de su especialidad "Control de corrosión". Como consecuencia de su estudio de casos ovni se ha enfrentado a reportes de un fenómeno elusivo: las centellas o rayos en bola. Hoy le entrevistamos.
Heriberto Janosch González (HJG): Has realizado una importante indagación en el tema de los rayos en bola o centellas ¿Existe evidencia sólida de su existencia? ¿Cuál es tu opinión? ¿Se puede confiar en los testimonios?
Luis Ruiz Noguez (LRN): Originalmente mi intención era dedicarme a investigar fenómenos aéreos anómalos, como las centellas, en el Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México, pero ni en aquel entonces, ni ahora, la gente del instituto estaba interesada en este tipo de temas. Lo que hacíamos era mediciones de la concentración de ozono sobre la ciudad de México, algo más práctico y de aplicación inmediata en el control de la contaminación. Entonces, de manera académica no hice ninguna investigación sobre las centellas. En el campo de la investigación de reportes recuerdo un caso en particular ocurrido en los setenta en una ranchería cercana a la ciudad de Jaso, Hidalgo. Según los reportes de periódico un niño que estaba pastoreando unas ovejas vio una centella y la pateó. El objeto explotó con gran ruido y mató al niño y a tres de sus borregas. El testigo fue uno de sus compañeros. La observación se dio en un día soleado, sin lluvia o tormenta. Para los residentes se trató del diablo. Los periodistas pensaban que pudo haber sido alguna bomba, pero ¿de quién? Fausto, el pastor que acompañaba a la víctima me dijo que era una bola de luz del tamaño de un balón. Con las centellas ocurre algo parecido a los ovnis. No hay evidencia sólida de su existencia. Pero a diferencia de aquellos, los experimentos realizados en diferentes laboratorios parecen avalar la posible existencia de este fenómeno. Sería más extraordinario que no existiera. Las pruebas testimoniales son muchas. También hay una buena cantidad de fotos tomadas desde el siglo XIX. En este caso, a diferencia de las fotos y testimonios ovni, los testigos no están tratando de avalar la existencia de nada, simplemente porque desconocían la existencia de un fenómeno tan raro y extraordinario: no sabían qué era. Prácticamente yo descartaría la manipulación y fabricación de fotos de centellas. Sólo conozco dos películas que muestran centellas. Una fue tomada en Europa a principios de los cincuenta. Se ve una bola de unos 50 a 70 centímetros, considerando el tamaño de una ventanas, que desciende echando chispas hasta desaparecer. Todo dura no más de 5 segundos. En la segunda se ve un relámpago que en una fracción de segundo se fragmenta en varios segmentos dejando una elipse o una esfera alargada que dura uno o dos segundos. Eso es indudablemente una centella producida por un relámpago de rosario, que a su vez fue formado por un relámpago normal. Yo pienso que sí existen las centellas, pero que hay otros diversos fenómenos que son confundidos con ellas. En cuanto a la validez de los testimonios de los testigos es como todo: la mayor parte es una deformación del evento que vieron. No hay un testimonio al que podamos llamar “puro”, siempre están barnizados con las ideas y preconcepciones de los testigos. Por ello son muy importantes las observaciones múltiples o las confirmaciones independientes por testigos o por aparatos como cámaras fotográficas, radares o brújulas.
HJG: Es muy interesante el caso que comentas. Se le imputa la muerte del chico al diablo. Siempre consideré que el fenómeno del rayo en bola, como se le conoce más en España, estaba enmascarado en las interpretaciones de los testigos, a partir de sus creencias previas. ¿Cuántos rayos en bola podrían haber sido incorrectamente identificados e interpretados como naves ET u ovnis, apariciones de la virgen, fantasmas o ángeles? Incluso recuerdo haber leído un artículo donde el autor atribuía al rayo en bola haber causado algunas de las llamadas "Combustiones Humanas Espontáneas" o CHE. ¿Cuál es tu opinión?
LRN: Bueno. Michael Harrison, uno de los teóricos de la CHE plantea esa como una de las explicaciones a la CHE, pero también habla de antimateria y de vórtices espaciales. Pero, nada de eso tiene que ver con la CHE porque el fenómeno no existe: la gente no se incendia espontáneamente. La cuestión de la CHE es otro de los supuestos fenómenos forteanos que no van más allá del mito.
(Primero aparece el rayo, luego la centella)
HJG: Personalmente me enteré de la existencia de las centellas siendo muy chico, no se si tendría 10 años, a través de una vecina mía de Martínez, Buenos Aires, se llamaba Doña Isabel, y mantenía un comportamiento muy extraño: ni bien comenzaba una tormenta eléctrica, o ante el relámpago más tenue, se encerraba en su dormitorio. Le pregunté el porqué de tanto temor, y me contó que hacía años, durante una tormenta eléctrica, apareció flotando dentro de su cuarto de baño una "bola de fuego" pequeña, que cuando tocó la pared explotó rompiendo varios azulejos. Su testimonio, y su miedo, parecían muy objetivos. ¿Qué diferencias ves tú entre los testigos de ovnis y los de centellas?
LRN: Ninguna. Todos los seres humanos somos falibles y malos como testigos. De eso sabes más tú que yo. Pero lo que quiero explicar es precisamente lo que comentas: cualquier suceso o fenómeno con el que nos cruzamos lo interpretamos según nuestros preconceptos o creencias y como por lo regular somos muy supersticiosos, a los sucesos que salen un poco fuera de lo común les buscamos alguna "explicación" mística, misteriosa o paranormal. Por eso no fue difícil que Jacques Vallèe descubriera que las antiguas interpretaciones de hadas, gnomos y elfos eran muy parecidas a los modernos extraterrestres. Todos están en la mente del percipiente. No hay nada allá afuera. "Hay otros mundos, pero están en este" ... en la mente, y la verdad está ahí adentro, aunque le moleste a Carter, el productor de "The X Files".
HJG: Si no me equivoco, la problemática de los rayos en bola tiene tres áreas fundamentales (a) miles de testimonios de personas que dicen haberlos visto con escasísima evidencia que pueda ser sometida a estudio científico (fotografías, vídeos, rastros o registros físicos, etcétera); (b) un grupo de teorías, unas más plausibles que otras, sobre su naturaleza; y (c) una serie de experimentos que demostrarían la posibilidad de su existencia. ¿Para cada uno de esas áreas qué sabemos de dos parámetros fundamentales: la duración máxima posible, la vida máxima,del rayo en bola y su diámetro máximo posible?
LRN: Con respecto al punto (a) se conocen reportes que mencionan diámetros de más de 100 metros. Se han mencionado casos de centellas con duraciones de más de 2 horas. En ambos casos tengo mis dudas y supongo que se trata de confusiones con otro tipo de fenómenos atmosféricos. En referencia al punto (b) las teorías de naturaleza química son las que proponen la vida media más alta. Esta puede ser "infinita" siempre y cuando se suministren continuamente los reactivos de que se alimenta la reacción. La teoría de Edward Hill también predice tiempos de vida largos. Casi todas las teorías coinciden en el tamaño observado por los testigos: 30 a 50 cm.
HJG: ¿Te refieres a Edward Hill de la Universidad de Minnesota?LRG: Sí. Su teoría dice que el destello de luz que precede a las centellas induciría una separación de cargas positivas y negativas en nubes, polvo y otros objetos minúsculos que se encuentran en el aire. Las cargas no viajarían libremente, sino que quedarían atrapadas dentro del polvo o las gotas de agua, y no se recombinarían tan fácilmente como en un plasma. Los cúmulos separados de cargas positivas y negativas no interactuarían entre sí. El movimiento turbulento del aire crearía una situación en la cual la fuerza del campo eléctrico excede la mínima necesaria para producir una pequeña descarga eléctrica en forma de luz. Miles de estas pequeñas descargas producirían la ilusión de una bola de luz.
HJG: ¿Y sobre los experimentos de laboratorio que puedes decirme?
LRN: A eso iba, contestando al punto (c) que planteas. Los recientes experimientos en la Universidad de Pernambuco parecen ser los más prometedores. No obstante las centellas producidas en hornos de microondas son las que pueden durar más tiempo, mientras no se consume el electrodo, y son las más grandes obtenidas en laboratorio.
(Foto de un rayo en bola)
HJG: Un dato que das en uno de tus trabajos: " ...parece seguro decir que las centellas no sólo existen sino que ocurren tan frecuentemente como los relámpagos normales". Esto es unas diez millones de centellas por día en toda la Tierra. También dices que " ... se calcula que han sido observadas por aproximadamente el 5% de la población mundial". Pero parece contradictorio dado que prácticamente el 100% de la población ha visto, y más de una vez, los relámpagos normales. ¿Cómo puede entenderse esto?
LRN: Las centellas y los relámpagos en rosario están asociados al relámpago ordinario. Las primeras se forman en el punto de impacto del relámpago y los segundos cuando éste se fragmenta. La mayor parte de las personas vemos los relámpagos a la distancia pero muy pocos, afortunadamente, estamos en el punto de impacto del relámpago o sus cercanías. Como las centellas tienen un periodo de vida corto, muy pocas personas tienen la oportunidad de verlas.
HJG: En algún lugar dices que "centella" es el término "español" correcto en lugar de rayo en bola. ¿Por qué?
LRN: Rayo en bola es la traducción literal de ball lightning. La Real Academia Española dice que es una chispa o rayo pequeños. Proviene del latín scintilla: chispa, luz brillante. La expresión "Rayo en bola" no está en el diccionario de la RAE.
HJG: Y sin embargo este último es el término más utilizado en España. En algún lugar refiriéndote a las centellas o rayos en bola dices: " Parece ser que mientras más recientes son los estudios en este sentido, mayor es el diámetro promedio reportado, lo cual resulta sintomático. " ¿Puedes ampliar un poco más? ¿Por qué esto es así?
LRN: Me refería a casos reportados en la antigua Unión Soviética. Centellas de más de 100 metros de diámetro. Otros informes de Inglaterra mencionaban objetos de entre 10 y 20 metros. Tomando estos y otros datos, sin ninguna restricción, el tamaño promedio de las centellas se elevaba de 20 a 30 centímetros a poco más de 1 metro. Sin embargo ahora pienso que los reportes soviéticos, por lo menos, se debían a la incorrecta interpretación de alguna misión espacial. Pero además está el problema de determinar el tamaño de un objeto desconocido en el cielo. Como no hay parámetros para comparar, cualquier estimación puede resultar errónea.Cuando escribí eso, hace más de veinte años, veía una clara relación entre los reportes de centellas y los de ovnis. Sigo pensando que tienen algo en común, pero no toda la fenomenología ovni se puede achacar a las centellas. Considero que esto representa un valor bajo, menor al 5% del total de denuncias de ovnis.
HJG: El tema de los ovnis extraterrestres quizás haya ocultado, entre comillas, la problemática del rayo en bola al haber interpretado los testigos sus observaciones como naves ET, pero quizás también el análisis de los casos ovnis haya destapado, también entre comillas, una buena cantidad de casos de rayos en bola que de otra manera no hubieran sido reportados. ¿Cuál es tu opinión? O dicho de otra manera: en definitiva ¿el tema ovni fue pernicioso o no para el estudio de las centellas?
LRN: Las dos aseveraciones son correctas y también estoy de acuerdo en entrecomillar "destapado", porque seguramente muchos encuentros con centellas han sido dados a conocer en la literatura ovni pero presentándolos como ovnis, de tal modo que no se han "destapado" orrectamente. Además de "ocultar" la problematica de las centellas, el tema de los ovnis hizo algo peor: atrasar su estudio. Seguro que muchos académicos, geofísicos, meteorólogos y estudiosos de las ciencias de la Tierra no se acercaron al tema por su evidente vinculación con el asunto de los ovnis. Es más, muchos aún consideran que las centellas son un mito. El tema ovni es y ha sido pernicioso no sólo para las centellas sino para otros fenómenos de la naturaleza: fuegos de San Elmo, fuegos fatuos, halos, glorias, parhelios, paraselenes, nubes noctilucentes, luz zodiacal, destello verde, nubes lenticulares, anillos de hadas, luces de los terremotos, nostoc, meteoritos ...
[Nota de HJG: el lector podrá encontrar artículos sobre muchos de estos fenómenos en Perspectivas en Fundación Anomalía y Mitos del Milenio]
... Algunos de ellos, al igual que las centellas, son tema tabu en los círculos académicos, por la razón ya expuesta. El simplismo y la ignorancia de los ufólogos ha impedido, por otra parte, que la gente común se pueda asombrar con las maravillas de la naturaleza. Todos esos fenómenos fueron arrojados al cesto de basura llamado ufología, pero como decía Shakespeare: "Hay más cosas en el cielo y en la tierra de las que ha soñado" ... toda tu ufología.
HJG: ¿Cómo ves los avances en el estudio de la problemática de las centellas en los próximos años?
LRN: Me parece interesante la creación de centellas en el laboratorio, como lo que vienen haciendo en Israel, Brasil o Francia. También es importante el trabajo de Ballester Olmos y tuyo en la creación de un catálogo de observaciones de centellas en España. Siempre pensado como un punto de partida para otros proyectos, como por ejemplo: análisis comparativos con reportes ovni; elaboración de modelos teóricos de formación de centellas; creación de centellas en el laboratorio; generación de centellas autosostenidas o de vidas medias mayores a los tres segundos; aplicaciones prácticas de estos modelos y experiencias; y ampliar el catálogo de observaciones a otros países iberoamericanos.
HJG: ¿Qué te ha dejado el estudio de las centellas? ¿Qué esperas en un futuro?
LRN: De la lista que mencioné arriba son dos los fenómenos atmosféricos que nunca he visto en vivo y en directo: los fuegos fatuos y las centellas. Me gustaría ver, tocar, oler y escuchar una centella. Cuando estudiaba en la Facultad de Química veía que entre las propiedades fisicoquímicas de las sustancias se mencionaba su sabor, lo mismo que de sales, solventes, ácidos y álcalis. No se si en verdad alguien se puso a probar estas sustancias. Yo, de manera estúpida, lo hice con algunas y comprobé que el sabor que indicaban los manuales era el correcto. Algo que me gustaría hacer es probar una centella. ¿Cuál será el sabor de las centellas?
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